martes, 4 de junio de 2013

Apenas 35 años... y seguimos por mil más...


Hoy voy a escribir un poco sobre mi. Todo el show es porque pronto cumpliré años, ¡35 años! Jesús bendito... ¿en qué momento uno cumple años y años y años? Ya uno ni se da cuenta del tiempo, pero pasa volando. Aún recuerdo cada festejo de mi cumpleaños. Pero esta vez, voy a contar sobre 3 festejos importantes, o bueno, que marcaron mi vida.

El primero fue cuando cumplí 15 años. ¿Qué mujer va a olvidar ese cumpleaños? ¿Cómo olvidarlo si es tu XV? Bueno, pues yo no lo olvidaré jamás, porque resulta, que no tuve XV. Bueno, o sea, sí cumplí 15 años, pero no tuve fiesta de quinceañera en la cual tuviera que andar con vestido rosita y bailar "tiempo de vals 1, 2, 3 - 1, 2, 3" de Chayanne. Nooo, ni lo mande Dios... Eso no era para mi. Yo le pedí a mis papás que en lugar de un baile de XV años, me regalaran una batería. Y claro, mis papás tan lindos como siempre, me la compraron. Recuerdo que estaba dormida, y como es tradición en la familia, cada mañana que alguien cumple años, se reune la familia y va a la habitación del cumpleañero y cantan todos juntos "las mañanitas del Rey David". Sabrá Dios quién era el rey David, pero el caso es que todos cantamos esa rolilla.

Ok, continúo con mi historia...

Al entrar toda mi familia a mi habitación, escuché sus cánticos celestiales mañaneros, con ciertos ruidos extraños y muy fuertes. Pues era mi familia que entró cada uno con un tambor diferente... Para mi, esa mañana fue increíble... ¡¡¡mis papás me regalaron mi primer batería!!!  Aún recuerdo, era una batería de marca "Fighter". Creo que aún existe, en casa de uno de los músicos con los que alguna vez toqué.

Recuerdo que ni sabíamos cómo armarla. Es más, pusimos los tambores al revés, jaja. Y bueno... de ahí, empecé a aprender a tocar ese instrumento... y lo demás es historia... jajaja.

Después, pasaron 10 años, cuando mis papás dijeron... a esta niña, ya vimos que en realidad le gusta la batería, entonces, ahora sí, vamos a regalarle una batería profesional.

Y pues sí, cuando cumplí 25 años, mis papás me regalaron la batería que mi maestro Milo vendía. Es una batería profesional, marca Mapex - Orion. Venía con 7 tambores, doble pedal, varios stands para platillos, banquito y estuches para cada tambor. Noooooo, para mi, ése había sido el mejor regalo que había recibido en mi vida. Pero lo mejor, no es la batería en si, sino que es la historia que hay detrás de ese instrumento. Sobre todo porque había pertenecido a 2 de los mejores bateristas que México tiene. Y lo mejor de todo, ahora se encuentra conmigo. De hecho, mi maestro me enseñó a limpiarla y pulirla, tornillo por tornillo, tambor por tambor. Me enseñó a cuidarla y sobre todo a escucharla y entenderla.

Con esta batería he logrado uno de mis sueños más importantes, grabar un disco. Claro, fue un EP, pero se grabó con esa batería.

La batería aún sigue conmigo, como no estuve con ella este tiempo, ya me toca limpiarla... jaja

Y por último, quiero platicar sobre este cumpleaños.

Ahora cumpliré 35 años. Ahora que me doy cuenta, voy a cumplir 20 años de tocar la batería. Lo malo es que por mi trabajo, ya no lo hago tan seguido. Pero oye, debería de celebrar algo con estos 20 años, ¿no? A ver qué armo.

Bueno, a lo que iba...

Ahora que cumpliré 35 años, me he puesto a ver hacia atrás, sobre todas las cosas que he logrado, las cosas que he vivido. Debo decir que gracias a Dios, he tenido una vida con ganas. Claro que no todo ha sido de color de rosa, pero no hay nada de lo que me pueda quejar. Y también me faltan muchas cosas por hacer, cosas que tengo planeadas y no se han podido lograr, pero con el tiempo, poco a poco se irán realizando... es el objetivo.

Y bueno, pues todo esto no lo hubiera logrado sin el apoyo de mis papás y de mis hermanas. Que siempre, pero siempre han estado ahí apoyándome y aguantándome, sobre todo con el ruido de mis tambores, jaja. ¡¡Mil gracias por todo!!

Y bueno, pues ahora, se han de preguntar... ¿cuál será el regalo de estos 35 años? Una super batería mil veces más equipada que la anterior?

Pues claro que no... lo que me voy a regalar este año, será un masaje anti estrés. ¡Ya tengo la cita! jajaja

Es la edad, ¿no?