martes, 5 de junio de 2018

Simplemente 40.

Uy, qué miedo.

Hoy cumplo 40 años. No lo puedo creer. Es como cuando era más joven y escuchaba la canción de Ricardo Arjona "Señora de las cuatro décadas", nunca me imaginaba que iba a llegar a esa edad.

40 años...

Increíble.

¿Quién iba a pensar que un 6 de junio de 1978, Alemania jugó contra México y que el resultado fuera 6 - 0 con goles a favor de Alemania, justo el día que se me ocurrió nacer?
¿Quién iba a pensar que 40 años después, un 6 de junio del 2018, la misma niña que nació el día del partido en el que perdió México (bueno, uno de tantos) se encontraría celebrando su cumpleaños en Alemania?
Será que Dios dijo... tiene que haber alguna relación aquí... por algo nació ese día, ese año, en ese mundial... 40 años después, ella estará en Alemania... ¿Será?

Volteando hacia atrás, puedo ver claramente lo que he vivido hasta el día de hoy. No me quejo de nada. Claro, hay cosas que dice uno, me arrepiento de no haber hecho esto... o no haber dicho lo otro. Pero en sí, creo que esas decisiones que uno toma, son las que hacen que uno viva este presente. Y sinceramente veo mi presente y digo... qué padre vida tengo.

Tuvieron que pasar 40 años para que yo me diera cuenta de muchas cosas. Uno va cumpliendo años y cree que va madurando. Sin embargo, creo que no es así. Uno madura cuando ocurren situaciones importantes, tanto, que lo dejan a uno marcado. Y es ahí cuando uno empieza a ver la vida de otro modo.

Hoy no me queda más que agradecerle a Dios por permitirme vivir tantas cosas. Le agradezco a mis padres, que siempre han estado ahí para mi. Que aunque mis ideas siempre sean diferentes y con un toque de locura, como mi pasión por la música, nunca hubo un "no" que me detuviera de lograr mis sueños, al contrario. A mis hermanas que siempre me han inspirado para ser mejor cada día.
Y claro, mis sobris, que son el motor de la familia completa.

Cuando uno llega a los 40, también se da cuenta quién en realidad son las personas que estarán contigo en tiempos difíciles y en tiempos no tan difíciles. Y a ellos, ya les puedes llamar amigos. Sí, esos que aunque nunca se ven, sabes que están ahí. Gracias.

40 años después, supe el verdadero significado de las palabras amor, familia y salud. Pero es ahí cuando digo... creo que ya maduré. Aún me faltan muchas cosas por vivir, muchos sueños por cumplir, muchos logros por alcanzar. Esto es lo que me hace sentir totalmente joven. El 40 solamente es un número, pero en realidad es toda una vida... la mía.

A darle... no hay de otra!


jueves, 10 de mayo de 2018

A mi madre y hermana. ¡Feliz día de la madres!

Hoy es día de las madres. Cada año lo celebramos con mucha alegría, agradeciéndole de alguna manera a nuestra madre, todas las cosas que ha hecho por nosotros. Ahora es diferente.
Primero que nada doy gracias a Dios que aún te tengo ma y que aún puedo disfrutar tus besos y abrazos, sobre todo, que aún puedo platicar contigo. Y le pido a Dios que así sea por mil años más.

Esta vez le dedico este blog a mi mamá y a mi hermana Yanet. Es increíble cómo la vida te cambia en segundos y lo que antes veías o vivías diariamente no le prestabas atención, porque uno ya lo da por hecho. Hoy siento un gran amor y admiración a estas dos mujeres. Lo valientes y fuertes que han sido. Cómo una madre lo es desde que está esperando a su bebé hasta... siempre.

Mi mamá siempre ha estado ahí para nosotras, pero esta vez,  he aprendido enormemente de ella, que el amor de una madre hacia sus hijas es incondicional e infinita. No importa la edad que tengamos, no importa que ya seamos mujeres de bien, ella nunca nos va a dejar solas. Siempre nos brinda su ayuda, nos agarra de la mano y nos saca adelante, sea cual sea la situación. Por esto y por toda mi vida completa, mil gracias ma. Y mi hermana Yanet, ni se diga, siempre te he admirado, siempre me ayudaste con las tareas, siempre has estado ahí. Quiero agradecerte por todo, pero sobre todo, porque me enseñaste en este tiempo el significado de fortaleza y valentía. Dios nos envía situaciones que uno tiene que vivirlas y tratar de salir adelante lo mejor que se pueda. Yanet, me has demostrado cómo ser valiente, cómo ser fuerte, cómo salir adelante; siempre ha sido así, sin embargo, esta vez dijiste, a ver si ahora sí entiendes Yara, jaja.

No siempre es fácil vivir momentos de angustia, miedo, desesperación, pero también creo que son los mejores momentos para darnos cuenta de lo fuerte que somos, de lo increíble que es tener una hermosa familia y de lo que realmente significa el amor.

Madre mía, sabes perfectamente que no necesitas que sea día de las madres para recibir amor, eso lo tienes cada día desde que abres los ojos en las mañanas y lo tendrás por siempre. Y Yanet, pues qué mejor día de las madres, que pasártela con tus hijos que te adoran, te cuidan y sobre todo te aman.

Que Diosito me las bendiga siempre y sobre todo que me permita disfrutar de todo su ser por 800 mil años más. Las amo!!!