Hoy es día de las madres. Cada año lo celebramos con mucha alegría, agradeciéndole de alguna manera a nuestra madre, todas las cosas que ha hecho por nosotros. Ahora es diferente.
Primero que nada doy gracias a Dios que aún te tengo ma y que aún puedo disfrutar tus besos y abrazos, sobre todo, que aún puedo platicar contigo. Y le pido a Dios que así sea por mil años más.
Esta vez le dedico este blog a mi mamá y a mi hermana Yanet. Es increíble cómo la vida te cambia en segundos y lo que antes veías o vivías diariamente no le prestabas atención, porque uno ya lo da por hecho. Hoy siento un gran amor y admiración a estas dos mujeres. Lo valientes y fuertes que han sido. Cómo una madre lo es desde que está esperando a su bebé hasta... siempre.
Mi mamá siempre ha estado ahí para nosotras, pero esta vez, he aprendido enormemente de ella, que el amor de una madre hacia sus hijas es incondicional e infinita. No importa la edad que tengamos, no importa que ya seamos mujeres de bien, ella nunca nos va a dejar solas. Siempre nos brinda su ayuda, nos agarra de la mano y nos saca adelante, sea cual sea la situación. Por esto y por toda mi vida completa, mil gracias ma. Y mi hermana Yanet, ni se diga, siempre te he admirado, siempre me ayudaste con las tareas, siempre has estado ahí. Quiero agradecerte por todo, pero sobre todo, porque me enseñaste en este tiempo el significado de fortaleza y valentía. Dios nos envía situaciones que uno tiene que vivirlas y tratar de salir adelante lo mejor que se pueda. Yanet, me has demostrado cómo ser valiente, cómo ser fuerte, cómo salir adelante; siempre ha sido así, sin embargo, esta vez dijiste, a ver si ahora sí entiendes Yara, jaja.
No siempre es fácil vivir momentos de angustia, miedo, desesperación, pero también creo que son los mejores momentos para darnos cuenta de lo fuerte que somos, de lo increíble que es tener una hermosa familia y de lo que realmente significa el amor.
Madre mía, sabes perfectamente que no necesitas que sea día de las madres para recibir amor, eso lo tienes cada día desde que abres los ojos en las mañanas y lo tendrás por siempre. Y Yanet, pues qué mejor día de las madres, que pasártela con tus hijos que te adoran, te cuidan y sobre todo te aman.
Que Diosito me las bendiga siempre y sobre todo que me permita disfrutar de todo su ser por 800 mil años más. Las amo!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario