Hoy hace un mes que llegué de uno de mis viajes. Sí, cuando todavía no regresaba, casi al final, lo único que quería era tener una vida normal. Quería dormir en mi cama, vivir en mi casa, comer comida casera, tener tiempo para mi, platicar con personas de mi edad, estar con la familia, reír con los amigos, hacer lo que realmente yo quería hacer.
30 noviembre 2013 - 1:15 am
Mi habitación del hotel en Roma era muy pequeña, solamente tenía una cama individual, un escritorio, una televisión y un baño con regadera. Hasta ahora pienso que el baño era más grande que toda la habitación. Sobre la cama se encontraba una de mis maletas, la más pequeña, abierta. En el piso había bolsas de lo que había comprado anteriormente y como a medio metro, se encontraba mi maleta grande, también abierta.
Eran momentos de desesperación para mí. Sabía que tenía que empacar lo más rápido posible, ya que a las 3.30 am tenía que estar abajo en el lobby entregando mi llave y coordinando la salida de todos hacia el aeropuerto.
30 noviembre 2013 - 2:00 am
Decidí guardar todo lo que estaba en el piso en mis maletas, abriendo espacios hasta por donde uno ni idea tenía que se podía guardar algo. Entonces, me metí a bañar. Sabía que íbamos a tener un viaje muy largo de muchas horas. Tenía que estar muy despierta porque lo último de mi viaje, casi siempre es lo más pesado.
30 noviembre 2013 - 3:00 am
Tomé el elevador que se encontraba justo a lado de mi habitación. Bajé al lobby con mi maleta grande, mi maleta pequeña, mi backpack, mi cámara y mi chamarra morada. Desde ese momento, siempre tenía en mi mente que tenía 5 cosas en la mano.
30 noviembre 2013 - 3:35 am
Entregué mi llave y a cambio me dieron una bolsita de papel con un pan, nutella, un plátano y creo que un jugo. Pues era el desayuno que nos prepararon para llevar. Sinceramente a esas horas, como que no se me antojaba comer nada, por lo tanto, guardé mi bolsita. Ahora ya tenía que pensar en 6 cosas que tenía en mi mano.
30 noviembre 2013 - 3:45 am
Llegaron las camionetas, empezamos a subir maletas y a acomodarnos en ellas. Partimos hacia el aeropuerto de Roma.
30 noviembre 2013 - 5:00 am
Formados en la fila para documentar maletas, nos dimos cuenta que por primera vez en el viaje, cobraban 100 Euros por maleta extra o cualquier cosa que excediera las medidas o el peso requerido. Menciono por primera vez, porque en ningún otro aeropuerto de otros países nos cobraron como lo hicieron en ese lugar.
30 noviembre 2013 - 5:30 am
Los pisos del aeropuerto estaban cubiertos por maletas abiertas, donde lo que sobraba de peso en una, se pasaba a la otra. Mis alumnos compartiendo sus maletas a los que necesitaban espacio, mientras otros compartían sus pertenencias entre varias maletas de diferentes alumnos. Todo estaba bien distribuido.
30 noviembre 2013 - 5:40 am
Yo ya me había registrado y pagado lo extra. Esperaba con paciencia la documentación de equipaje de mis alumnos. Recuerdo que agarré mi bolsita de papel, la abrí y me di cuenta que podía aprovechar para comerme el pan con nutella que me habían regalado. Entonces tomé el pan con mi mano izquierda, con la derecha, tomé la nutella y con mis dientes la abrí. Justo iba a untar un poco de nutella en el pan, cuando una persona me toma del brazo, me lleva al punto en donde estaba una alumna cambiando cosas de una maleta a otra, y me empieza a estresar. Tuve que tirar mi bolsita a la basura con todo y pan para apurar a todos.
30 noviembre 2013 - 5:45 am
Preocupada por perder el vuelo, mismo que estaba programado a las 6 am, esperé hasta el último alumno para poder irnos a la sala. Corrimos por todo el aeropuerto con el poco equipaje que traíamos en las manos. Llegamos al punto en donde se tiene que revisar maletas de mano y sacar laptops, ipads, etc. Para mi, es uno de los puntos más pesados en un aeropuerto ya que cuando menos tiempo tienes, es cuando ven siempre algo raro en tu bolsa y te hacen sacar todo.
30 noviembre 2013 - 5:50 am
Salimos mi alumna y yo de la revisión, guardamos todo rápidamente. Sólo grité, ¡¡¡vámonooooos!!!
Seguíamos corriendo por los pasillos buscando la sala número 13. Vaya, hasta ahora me doy cuenta del número. Pensé, no está lejos, solamente es 13, si fuera 26, no llegamos.
Nos deteníamos cada 10 segundos para respirar o para cambiar de mano las maletas que llevábamos. Continuábamos corriendo. Cuando llegamos a la parte de las salas, solamente volteaba a ver los números, veía pasar sala 1, sala 2, sala 3, sala 4… Dios… ¿hasta cuándo llegará la sala 13? Sala 6, sala 7, sala 8… pensábamos que ya habíamos perdido el vuelo y que todo el trayecto corriendo iba a ser en vano. Sin embargo, continuábamos corriendo y cambiando de mano las maletas. Sala 10, sala 11, sala 12, y a lo lejos vi, SALA 13. Corrimos ya con certeza del espacio exacto que nos faltaba recorrer, cuando en eso, de la nada, apareció el otro profesor y me dice: tranquila, ya llegaron, apenas estamos abordando.
30 noviembre 2013 - 5:55 am
Respiraba con una frecuencia cardiaca muy alta, entre el calor que me dio por haber corrido muy rápido y la angustia de saber que podríamos perder el vuelo, logramos abordar sin problemas. Volamos hacia Amsterdam.
30 noviembre 2013 - 10:00 am
Paseaba tranquilamente por el aeropuerto holandés, ya que nuestro vuelo hacia la ciudad de México salía hasta las 2:00 pm. Tenía mucho tiempo libre para hacer las últimas compras europeas. Entonces decidí entrar a una de las tiendas solamente para distraerme un rato.
30 noviembre 2013 - 12:00 am
Decidí ir a comer y después acercarme a la sala de abordaje. Al dirigirme hacia ese punto, escuché que nombraban a una de mis alumnas por el micrófono. Ahí pensé… oh no, creo que tenemos problemas. Realmente sólo se le había perdido el pasaporte y lo habían encontrado, no pasaba nada.
30 noviembre 2013 - 1:40 pm
En la fila para abordar, me acordé que me habían regalado una bolsa de chocolates florentinos y decidimos probarlos mientras avanzábamos. Sabían muy ricos.
30 noviembre 2013 - sin tiempo (confusión de zona horaria)
Volábamos hacia la ciudad de México con la compañía de un equipo de ciclismo holandés. Uno de ellos resultó ser muy guapo y por obra y gracia de los dioses, le tocó sentarse justo a lado mío. Mis alumnas me dijeron: "ándale miss, platica con él." Pues pensé, son muchas horas, para no aburrirme, platicaré con él. Ellos iban a una carrera hacia la ciudad de Aguascalientes. El joven nunca había visitado México, era su primera vez en el país. Estaba muy emocionado, ya que quería conocer la comida y la cultura mexicana.
30 noviembre 2013 - 7:00 pm horario de México
Llegamos a la ciudad de México y la lloradera comenzó. Sí, ese punto al que ningún alumno quería llegar, la despedida. Yo estaba muy contenta de saber que ya estábamos en México, que ya podía tener internet en mi celular y que ya faltaba muy poco para llegar a mi destino final, la ciudad de Monterrey.
30 noviembre 2013 - 8:30 pm
Corrimos hacia el tren del aeropuerto para cambiar de terminal los que teníamos que seguir nuestro camino hacia Monterrey. Y al llegar al punto, nos avisan que estaba fuera de servicio, que había que regresarse algunas puertas atrás para tomar el camión. Encontramos el camión y logramos subir las maletas y transportarnos a velocidades altas y frenos bruscos, dándonos la bienvenida a nuestro país.
30 noviembre 2013 - 9:15 pm
Hacíamos fila para documentar maletas para tomar el vuelo de las 10:00 pm. Yo solamente veía el reloj y veía la fila, nos faltaba mucho para llegar. Otra vez pensé en la probabilidad de perder el vuelo. Si lo perdíamos, tendríamos que tomar otro vuelo hasta el día siguiente, esto definitivamente no era una opción. Corrí hacia el mostrador y expliqué que nuestro vuelo salía a las 10 pm y que éramos un grupo de 15 personas.
30 noviembre 2013 - 9:30 pm
"Es que ya van muy tarde, no pueden documentar. Tienen que tomar otro vuelo". Esa frase la escuché como 6 veces cuando discutía con el señor del mostrador. Al ver que solamente me repetía lo mismo, me dirigí con el gerente. Logramos documentar las maletas de mis alumnos y los mandé corriendo a la sala. Mientras, yo seguía discutiendo sobre la documentación de mi maleta.
30 noviembre 2013 - 9:45 pm
Finalmente logré convencer al señor que documentara mi maleta. Lo hicimos y me dijo: "córrale señorita, que se le va el avión". Gracias señor, pensé, porque si no fuera por usted, yo estaría desde hace media hora en la sala de abordaje, pero gracias.
30 noviembre 2013 - 9:50 pm
Corrí a toda velocidad y otra vez tuve que pasar por revisión. Mi mochila marcaba algo extraño. Yo solamente veía mi reloj. El guardia me hizo regresarme para abrir mi mochila y revisarla personalmente. Lo hice tranquilamente, pero volteando hacia todas partes para ver hacia dónde tenía que correr.
30 noviembre 2013 - 9:52 pm
Corrí con la mochila abierta y en la mano. Buscaba la sala correspondiente, me quedé sin aire, me detenía unos segundos y continuaba corriendo. "¡Miss, llegaste!" Escuché esa frase, me detuve, vi a todos mis alumnos sentados en la sala y pensé, ya se nos fue el avión. "Miss, apenas vamos a abordar."
30 noviembre 2013 - 10: 30 pm
Recostada entre el asiento y la ventana, solamente sonreía. Cerré los ojos y pensaba que al fin iba a llegar con mi familia, a mi casa, a mi cama, a comer comida casera.
30 noviembre 2013 - 11: 40 pm
Llegamos a Monterrey.
Hoy hace un mes viví este día relatado. Así como ese día, fueron muchos días de mi viaje. Me alegra el saber que ya estoy en mi país, en mi casa, en mi cama, con mi familia, amigos, mi tiempo. Sin embargo, es increíble pensar que en realidad voy a extrañar ese estilo de vida y por supuesto, la compañía.
Ahora tomaré otros rumbos y no queda de otra más que guardar esos recuerdos en mi memoria y seguir sonriendo.
lunes, 30 de diciembre de 2013
martes, 24 de diciembre de 2013
URGENTE - cartita a Sants
Querido Sants:
Te escribo un poco tarde mi cartita porque soy más hábil que los demás. Como todos ya te enviaron sus peticiones desde octubre o por ahí, (ya ves cómo somos los mexicanos, que empezamos a comprar la rosca de reyes desde el día de muertos y así), me imagino que te llegaron los mails de todos y apenas andas repartiendo regalos en Europa, más tarde será por este continente.
Entonces pensé que si te mandaba ahorita mi cartita, pues te iba a llegar al celular, por lo tanto, mientras manejas el trineo, te llegará la vibración o el sonidito de que te llegó mail. Es importante que lo leas, de hecho le voy a poner URGENTE.
Sé que no debería de mandarte estos mensajes mientras manejas porque puedo ocasionar un accidente, pero confiemos en que los renos te guíen por el buen camino y frenen y así.
A lo que voy es que, Sants, este año me he portado SUPER bien. Tuve muchos hijos postizos, en este año fueron exactamente 89 más 5 en verano da un total de 94. Jesús bendito, nomás de acordarme grito.
Bueno, el caso es que volvamos con el tema de mi comportamiento. Como te decía, este año al ser madre postiza de 94 hijos postizos, la hice de todo. Me desvelé contestando llamadas telefónicas para escuchar mensajes de quejidos como: "me duele la panza", "estoy perdido, ¿cómo le hago para volver?", "me duele el oído", "me cortó el novio", "mis papás no me quieren depositar dinero", "perdí mi pasaporte", "engordé, no me cierra el pantalón". Y otras llamadas tempraneras a las 6 am de otros hijos que solamente me hablaban para "matar su tiempo" mientras esperaban su tram, justo el día que no me tocaba levantarme temprano. Sinceramente, Sants, creo que con lo que te he contado hasta ahorita, me merezco un muy buen regalo. La neta.
¡¡¡Aguanté a mis "hijos" las 24 horas por varios meses!!! Se dice fácil, pero se requiere de MUCHA PACIENCIA y algo de "tíralos al león". También tuve que resolver problemas inmediatamente ocasionados por mis "lindos hijos".
Entonces, Sants, ¿cómo la ves? ¿Qué dices, me merezco o no un muy buen regalo? Mira, yo digo que sí. No pierdes nada si me lo traes. Al contrario, aquí la onda es ganar - ganar. Tú ganas - yo gano. Al final todos ganamos.
Por lo tanto, aprovechando que andas por Europa, cuando pases por Alemania, acuérdate de bajar todos los regalos ahí y dejar espacio en tu trineo para robarte un alemán, soltero, muy guapo, alto, ojos azules, güero, que tenga aprox. entre 35 y 40 años, que le guste la música, que BAILE, no queremos a tiesos, que sea trabajador, que ande en busca de una mexicana (o sea yo, no vaya a ser que me lo mandes pa´otro lado) y ya que andamos en esto, pues que me mantenga, ¿no? Bueno, ok, o sea, yo también puedo trabajar, no hay bronca.
Bueno, a ese pelao, lo subes al trineo, y cuando llegues a México, deposítalo por favor en mi casa. Damn!!! No tengo chimenea!!! Bueno, ya sé, mira, vamos a hacer esto. Tú lo traes a México y ubícalo en mi ciudad y ponlo por donde yo ando, ¿sale? De lo demás… yo me encargo!
Ves Sants, la cosa no está difícil. Digo, no te voy a desviar ni nada. Por eso, ahorita que le ponga Send, ponte buzo pa encontrar mi regalito, que yo sé muy bien que me lo merezco.
Ándale, y aquí te dejo una cheve en el refri, qué es eso de galletitas y leche.
Te quiero Sants…
PD, a ver si en enero nos comunicamos pa´empezar la dieta, a puro jugo verde, no?
Te escribo un poco tarde mi cartita porque soy más hábil que los demás. Como todos ya te enviaron sus peticiones desde octubre o por ahí, (ya ves cómo somos los mexicanos, que empezamos a comprar la rosca de reyes desde el día de muertos y así), me imagino que te llegaron los mails de todos y apenas andas repartiendo regalos en Europa, más tarde será por este continente.
Entonces pensé que si te mandaba ahorita mi cartita, pues te iba a llegar al celular, por lo tanto, mientras manejas el trineo, te llegará la vibración o el sonidito de que te llegó mail. Es importante que lo leas, de hecho le voy a poner URGENTE.
Sé que no debería de mandarte estos mensajes mientras manejas porque puedo ocasionar un accidente, pero confiemos en que los renos te guíen por el buen camino y frenen y así.
A lo que voy es que, Sants, este año me he portado SUPER bien. Tuve muchos hijos postizos, en este año fueron exactamente 89 más 5 en verano da un total de 94. Jesús bendito, nomás de acordarme grito.
Bueno, el caso es que volvamos con el tema de mi comportamiento. Como te decía, este año al ser madre postiza de 94 hijos postizos, la hice de todo. Me desvelé contestando llamadas telefónicas para escuchar mensajes de quejidos como: "me duele la panza", "estoy perdido, ¿cómo le hago para volver?", "me duele el oído", "me cortó el novio", "mis papás no me quieren depositar dinero", "perdí mi pasaporte", "engordé, no me cierra el pantalón". Y otras llamadas tempraneras a las 6 am de otros hijos que solamente me hablaban para "matar su tiempo" mientras esperaban su tram, justo el día que no me tocaba levantarme temprano. Sinceramente, Sants, creo que con lo que te he contado hasta ahorita, me merezco un muy buen regalo. La neta.
¡¡¡Aguanté a mis "hijos" las 24 horas por varios meses!!! Se dice fácil, pero se requiere de MUCHA PACIENCIA y algo de "tíralos al león". También tuve que resolver problemas inmediatamente ocasionados por mis "lindos hijos".
Entonces, Sants, ¿cómo la ves? ¿Qué dices, me merezco o no un muy buen regalo? Mira, yo digo que sí. No pierdes nada si me lo traes. Al contrario, aquí la onda es ganar - ganar. Tú ganas - yo gano. Al final todos ganamos.
Por lo tanto, aprovechando que andas por Europa, cuando pases por Alemania, acuérdate de bajar todos los regalos ahí y dejar espacio en tu trineo para robarte un alemán, soltero, muy guapo, alto, ojos azules, güero, que tenga aprox. entre 35 y 40 años, que le guste la música, que BAILE, no queremos a tiesos, que sea trabajador, que ande en busca de una mexicana (o sea yo, no vaya a ser que me lo mandes pa´otro lado) y ya que andamos en esto, pues que me mantenga, ¿no? Bueno, ok, o sea, yo también puedo trabajar, no hay bronca.
Bueno, a ese pelao, lo subes al trineo, y cuando llegues a México, deposítalo por favor en mi casa. Damn!!! No tengo chimenea!!! Bueno, ya sé, mira, vamos a hacer esto. Tú lo traes a México y ubícalo en mi ciudad y ponlo por donde yo ando, ¿sale? De lo demás… yo me encargo!
Ves Sants, la cosa no está difícil. Digo, no te voy a desviar ni nada. Por eso, ahorita que le ponga Send, ponte buzo pa encontrar mi regalito, que yo sé muy bien que me lo merezco.
Ándale, y aquí te dejo una cheve en el refri, qué es eso de galletitas y leche.
Te quiero Sants…
PD, a ver si en enero nos comunicamos pa´empezar la dieta, a puro jugo verde, no?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)