sábado, 20 de septiembre de 2014

Por los ciclistas.

Hoy fue un día muy extraño. Como ha estado lloviendo últimamente, mis compañeros de escalada han dejado un rato la montaña. Esta mañana muy temprano, comenzó a vibrar mi celular, avisándome que tenía algunos mensajes. Comencé a leerlos, eran mis compañeros poniéndose de acuerdo para ir a escalar a la Huasteca ya que hoy amaneció sin lluvia. Yo, como sabía que no iba a ir a escalar, decidí ignorar esos mensajes.

Más tarde, trabajando en mi computadora, decidí abrir el Facebook para distraerme un rato. Leí una nota de alguno de mis amigos. Esa nota informaba un accidente que había ocurrido esta mañana justamente en La Huasteca, era sobre unos ciclistas que fueron atropellados por un automovilista.

Desgraciadamente los ciclistas se encuentran con lesiones graves en el hospital. Y la comunidad deportiva se encuentra en oración por ellos.

Esta noticia realmente me impactó. Yo acostumbro ir a La Huasteca a escalar, he ido otra veces a andar en bicicleta, he corrido, he manejado con mucha precaución por esa carretera y también tengo amigos y alumnos ciclistas. Lo que sí he pensado anteriormente, es por qué no se hace un camino solamente para ciclistas y corredores, así los deportistas irían tranquilamente por el asfalto. Sin embargo, la realidad es otra.

No he dejado de pensar de cómo habrán empezado su día los ciclistas del accidente. Me imagino que se levantaron con muchas ganas de hacer ejercicio, aprovechando que no había lluvia. Prepararon su equipo para entrenar, subieron bicicletas a su carro, llenaron sus botes con agua o bebidas energéticas y listo, a pedalear.

Cuando uno va a hacer ejercicio, creo que en lo que se piensa es en lograr mejores tiempos, en alcanzar ciertas metas, en quemar calorías, en llegar a los puntos más altos de las montañas. Es competir contra ti mismo, ser mejor cada día. Pero en lo que uno no piensa, es en esos momentos en los que una tercera persona, sin querer se adueña de tu espacio, tu tiempo y tu vida.

En esta ocasión, un conductor, que al parecer estaba en estado de ebriedad, no tuvo la precaución de conducir lentamente en una carretera en donde los fines de semana se llena de ciclistas, corredores, etc.

Esto me hace pensar en muchas cosas, la primera es que tu vida puede cambiar en cuestión de segundos. También me cuesta pensar, que aunque tú estés haciendo las cosas correctamente, como utilizar un casco, entrenar, etc. puede haber un tercero que no tenga ni la menor idea de lo que esté haciendo y eso puede afectarte. Y por último, que aunque pensemos que no necesitamos usar las medidas de protección como cascos, reflectores, entre otras cosas, en realidad debería ser una OBLIGACIÓN utilizarlos.

Aquí en México, los automovilistas no sabemos todavía respetar a los ciclistas. Creo que ya es hora de que se empiecen a hacer ciclovías correctamente. Y con esto me refiero a que en realidad el gobierno se ponga a pensar de qué manera se puede acomodar en las calles otra vía más para las bicicletas, así como lo hacen en Europa o en otros países. En cambio, vecinos de las colonias piden a gritos que se quite la ciclovía que se había marcado anteriormente alrededor de una universidad, ya que les quita espacio para transitar con sus carros.

Espero que con estos acontecimientos que ocurrieron hoy, nosotros como población, pensemos en dos cosas. Si eres conductor, tener mucha precaución al manejar, sobre todo si estás en un parque deportivo. Y si eres deportista, tener mucha precaución con los automóviles, en realidad nunca se sabe quién va detrás del volante.

Enviando mis pensamientos positivos y buena vibra para la recuperación de los ciclistas.

lunes, 2 de junio de 2014

#experimento28 - Resultados

Hace un mes me propuse hacer un experimento, mismo que constaba en tratar de cambiar mi vida en 28 días.

El objetivo era hacer ejercicio todos los días, con esto, quería ver si mi cuerpo cambiaba, si perdía peso, si hacía músculo, si bajaba el porcentaje de grasa. También quería ver si podría cambiar mi actitud un poco. Y quería ver si podría poner orden en mi vida.

Pues aquí están los resultados.

EJERCICIO

De 28 días, solamente 7 no hice ejercicio, y esto fue casi al final, me sentía cansada.

Fui a medirme con nutrióloga, lo que quiere decir que son medidas oficiales.

Resulta que bajé unos cuantos gramos de peso y un porcentaje de grasa, pero mi masa muscular aumentó. En otras palabras, ya me estaba poniendo buena. jaja

Siento que al hacer ejercicio, mi actitud cambió un poco para bien. Ya que anteriormente, lo único que hacía era quejarme de todas las cosas que tenía que hacer. Pero haciendo ejercicio todos los días, me sentía muy bien físicamente, por lo tanto, mi actitud cambiaba porque sentía que al menos ya había hecho algo bueno por mi cuerpo.

Lo único que sí me di cuenta fue que mi objetivo era correr todos los días. Definitivamente no lo pude hacer. Mis rodillas me dolían. Por lo tanto, el ejercicio lo distribuí así.

Lunes y miércoles - sesión de Kung Fu
Martes y jueves - entrenamiento de escalada en el gym
viernes - correr
sábado y domingo - escalada en montaña

De esa forma, las rodillas aguantaron bien el ejercicio. Recuerden, hubo 7 días que no hice ejercicio, para que no digan los que me conocen, ehh, yo no te vi tanto en el gym, jajaja.

LECTURA

Empecé a leer un libro, mi objetivo era terminarlo en 28 días.

"La Ciudad de las Bestias" de Isabel Allende, la primer parte de una trilogía. Anteriormente, había leído "El Reino del Dragón de Oro" (2a. parte de la trilogía), y me encantó. Recuerdo que al leerlo me llegaron muchos mensajes, por lo tanto, mi objetivo es leer la trilogía y ver ahora de qué manera interpreto estos mensajes.

Pues en estos 28 días, solamente leí un poco más de la mitad del libro. Justo en los 28 días, era el final del semestre escolar, por lo tanto, mi trabajo era el triple de lo normal. Sin embargo, lo que llevo leído, me encanta.

MÚSICA

La música es mi vida. He sido parte de muchísimos grupos musicales, ya sea como baterista, guitarrista, cantante, corista, percusionista, una vez, hasta bailando en un grupo vocal-coreográfico. Sin embargo, con tanto trabajo, uno empieza a olvidarse de lo bonita que es la vida con música y deja de practicar lo que más le gusta.

Con este experimento quería saber si podría volver a ella.  Pues en realidad, solamente pude conectar un software para mezclar música, jaja. Pero lo más importante fue que encontré músicos para poder continuar con mi proyecto musical. Y entonces, se formó de nuevo el Aceituna Projekt. Solamente alcanzamos a ensayar una vez, jaja, pero esa vez, pudimos ponerle arreglos a una canción.

Finalmente, comprendí que todo depende de uno mismo. Si uno se propone ciertas metas, nada va a suceder si uno no lo intenta. Mi recomendación es que lo intentes, si no salen las cosas como lo habías planeado, tal vez haya otra manera de hacerlas.

Creo que mi actitud hacia la vida cambió, pero lo que sí creo que es difícil que cambie en mi, es la responsabilidad en el trabajo. Al final de mi experimento, volví a caer en las garras del trabajo, sin darme cuenta que no me sobraba tiempo para hacer lo que me gusta.  Por lo tanto, habrá que seguir experimentando para mejorar los resultados.







sábado, 3 de mayo de 2014

Sólo 28 días


Sólo 28 días.

28 días en los que quiero experimentar y ver qué pasa.

Llega el momento en la vida, en el que uno se dedica a trabajar, trabajar, trabajar. Y, ¿qué pasa con todo lo demás? ¿Qué pasa con las actividades favoritas que uno deja de hacer porque no tenemos tiempo para realizarlas? Muchas veces nos enfocamos tanto a una sola cosa, misma que no es al 100% lo que en realidad te hace feliz.

Con tantos filósofos que tenemos en nuestras redes sociales, leí un mensaje con una buena imagen de background. El mensaje decía algo así: Si no estás haciendo lo que realmente te hace feliz, para qué lo sigues haciendo.  Creo que también hay otro que mencionaba lo siguiente: Lo que estás haciendo ahora, ¿te está ayudando a llegar al lugar en el que quieres estar? La verdad es que no me acuerdo exactamente cómo iban las dos frases, pero lo que acabo de escribir, es lo que se me quedó en la mente.

El otro día estaba platicando con una amiga y me hizo una pregunta que me dejó pensando, además de motivarme a hacer algo al respecto. Me dijo: "Quiero que me platiques, es más, te exijo que me digas cómo vas con tus proyectos musicales, ponme al tanto."Yo en ese momento, le respondí diciendo que no había hecho absolutamente nada en todo este tiempo. Que mi mente se encontraba ocupada con un montón de cosas que no tenían nada que ver con la música. Que sentía que me faltaba algo para ser totalmente feliz.

Como toda la conversación fue por medio de una aplicación utilizada por el celular, el mensaje se grabó con mi voz. Al presionar el botón para escuchar lo que había grabado, me di cuenta en realidad de mi respuesta. Me sorprendí, creo que todo lo dije muy rápido, que en el momento no lo noté, hasta después, descubrí que mi voz quería llamarme a mi misma la atención.

Me quedé pensando en muchas cosas y finalmente decidí hacer un experimento.

El experimento consta de 28 días.

El objetivo es ver qué pasa con mi vida al hacerle algunos cambios.

1.-  Decidí hacer ejercicio diariamente. Puede ser correr, andar en bici, escalar, lo que sea. El objetivo es que no pase ni un solo día sin estar activa.

2.- Dar lo mejor de mi.  Con esto me refiero a que si voy a hacer algo diferente, voy a echarle todas las ganas para hacerlo como se debe. Si tengo actividades pendientes por hacer, pues a sacarlas adelante.

3.- Realizar actividades que en algún momento dejé de hacer. El objetivo es escribir en mi blog, inspirarme, abrir las puertas de la creatividad, para que finalmente, pueda componer otra vez y tenga la actitud para terminar mi proyecto musical.

4.- Leer. Sinceramente no soy de las personas que leen, lo mío siempre ha sido la música. El plan es adquirir el hábito de la lectura.

5.- Finalmente, quiero ver si logro en 28 días, cambiar mi actitud y volver a ser yo.


Por lo pronto, empecé con mi experimento el 1o. de mayo. Llevo apenas 3 días. Lo que puedo decir es que he descubierto muchas cosas.

Descubrí que correr en un parque me parece totalmente aburrido, por lo tanto, decidí correr un poco más allá. Puedo decir que es más divertido irte por caminos diferentes, ya que tu mente, no solamente está pensando en cuántos minutos te faltan para terminar, sino que está pensando, en qué caminos tomar.

Estoy leyendo un libro de Isabel Allende llamado "La ciudad de las bestias". Descubrí que a uno de los personajes le gusta escalar montañas.

Empecé a escribir en mi blog otra vez. Descubrí que la creatividad en realidad te llega, justo cuando estás trabajando en eso.


Lo que haré es escribir aquí mis avances y descubrimientos en el transcurso de estos 28 días.

Veamos qué pasa, ¿no?









viernes, 2 de mayo de 2014

La mesa

Tengo un escritorio para trabajar, y realmente no me inspira escribir ahí. Puedo hacerlo, pero sentirme agusto, no sucede. No se parece en nada a la mesa del comedor. No sé por qué será. ¿La luz, tal vez? No creo, la verdad es que en la habitación en donde se encuentra ese escritorio entra la luz directamente atravesando dos ventanas. En las tardes, el sol entra exactamente por ahí, creando un ambiente de paz y relajación total. Que si le agregáramos música estilo chill out, uno podría quedarse horas viendo las sombras de las ramas del árbol reflejándose por el sol, atravesando esos vidrios. Entonces, ¿qué es lo que tiene esa mesa del comedor, que no tiene mi escritorio para trabajar? ¿Por qué me inspiraré más sentada en la cocina? ¿Habrá algún tipo de magia creada por los diferentes botes de especies que se encuentran en la alacena? ¿Será acaso que la tribu de los sartenes enteflonados crea esa ilusión en mi cerebro, manipulando las neuronas creativas para que mi mente escriba sobre un papel? O realmente, ¿serán los platos que se encuentran acomodados según su estatura y tamaño, lo que me hace organizar mis ideas? No lo sé. Simplemente sé que cada vez que me acerco a esa mesa, puedo escribir y escribir, sin que nada me detenga. El comandante Don Refrigerador, siempre está de pie observando las letras que surgen de esta pluma y que se imprimen en el papel que antes pudo funcionar como servillleta. El grupo de sillas que se encuentran rodeándonos a la mesa y a mí, se quedan quietas, como si estuvieran posando para una fotografía. Pensándolo bien, los cubiertos son un problema. Existen diferentes grupos o pandillas, creo. Los cuchillos, son los "peligrosos". Siempre se dice, que uno tiene que tener mucho cuidado cuando estemos cerca de ellos. Pues te pueden cortar. En cambio, los otros dos grupos, son más divertidos. Los tenedores, por ejemplo, se les puede decir que son los viejitos de la colonia. Ya que muchos de ellos, están muy traqueteados por la vida. Pero eso mismo, hace que sus peinados, sean diferentes. En cambio, las cucharas, todas son iguales, bueno, unas más gordas que otras. A ellas las prefieren los niños. ¿Será entonces que lo que me inspira es el conjunto de todo aquel que vive en la cocina y me ayudan a pensar? O realmente, ¿será la mesa en sí? Finalmente, ella es mi apoyo.


  Yara Iruegas

sábado, 8 de febrero de 2014

Bienvenidos a Ausgang


Hoy es 8 de febrero del 2014.


4 de febrero del 2004  - 8 de febrero del 2004

Increíble. No sé, no estoy segura. Según mi memoria, tenía que estar el 4 de febrero del 2004 presentando un examen de admisión para una escuela de música. Mi visa no llegó a tiempo y por lo tanto perdí la oportunidad de presentarlo. Creo haber llegado el 7 u 8 de febrero, 3 ó 4 días de diferencia.

Recuerdo haber estado molesta con la embajada, pues mis documentos no llegaron a tiempo. Los nervios de visitar un nuevo país no me dejaban dormir.

Hace 10 años pisé por primera vez Europa, exactamente Alemania.

No puedo creer todavía lo rápido que pasa el tiempo. Aún recuerdo exactamente qué fue lo que sucedió en ese viaje de ida.

Yo ya había tomado algunas clases de alemán en México, pero como todos sabemos, el idioma es muy difícil y más si uno lo estudia lejos de Alemania. Sinceramente, me faltaba mucho por aprender. En este viaje, mis papás decidieron que mi hermana me acompañara a Alemania, ya que era mi primera vez en un país europeo, por lo tanto, mi primera vez en un tren, mi primera vez en un avión por muchas horas, mi primera vez fuera de mi país por mucho tiempo, mi primera vez en la nieve, mi primera vez tomando cerveza, bueno, eso no, o bueno, si lo ponemos como mi primera vez tomando cerveza alemana, entonces sí queda.

Las dos viajamos Monterrey - DF - Frankfurt - Stuttgart en avión. Desde este punto, las cosas ya iban un poco mal, jaja. ¿Cómo es posible que caímos en el error de creer en la agencia de viajes? Hoy que ya he visitado muchas veces Alemania, es totalmente estúpido tomar un avión de Frankfurt a Stuttgart. En tren es mucho más barato y mucho más rápido, contando las horas que tienes que estar en el aeropuerto. El caso es que así nos lo vendieron y caímos.

Recuerdo que llegamos a Frankfurt muy cansadas después del viaje tan largo. Nos hospedamos en un hotel cercano al aeropuerto, ya que nuestro vuelo a Stuttgart salía muy temprano. Al día siguiente, recuerdo el desayuno de ese hotel, jamón, salchichas, pan, huevo duro, café y jugo de naranja. Volamos hacia Stuttgart.

Al llegar a Stuttgart, decidimos tomar el tren para llegar a Freiburg. Todavía llegan a mi mente esos momentos cuando pedimos los boletos de tren en inglés, ya que mi alemán, lógicamente no llegaba al nivel de pedir información, jaja. Nos subimos al tren y empezamos a viajar. Ese tren, nos llevaba del aeropuerto hacia la "Hauptbahnhof" estación principal de tren de Stuttgart. De ahí debíamos de tomar otro tren hacia Freiburg.  En el camino hacia la "Hauptbahnhof" nos dimos cuenta que el tren se detuvo en una parada. La parada tenía en el letrero "……Stuttgart" no recuerdo la palabra que se encontraba antes de la palabra Stuttgart. Mi hermana y yo, asustadas, casi gritando, ¡aquí es, aquí es. Nos tenemos que bajar aquí! La señorita de los boletos, nos decía en alemán algo. No entendíamos nada, jaja. Sólo me acuerdo que con su brazo nos hacía la señal de "no". Nosotras con nuestra terquedad, llevamos las maletas hacia la puerta y salimos de ese tren corriendo, casi tumbando a la señorita de los boletos que nos decía que no. Cuando nos bajamos del tren, nos dimos cuenta que era una estacioncita muy pequeña y que no había nadie ahí esperando. Bajamos por las escaleras y había un letrero que decía: "AUSGANG". Como les había comentado, mi vocabulario no era muy amplio como para entender todo lo que veía. Entonces, mi hermana muy preocupada me dice: "no, no estamos en Stuttgart. Llegamos a Ausgang." Por lo tanto, decidimos subir otra vez hacia donde estaban las vías del tren y por fin encontramos a dos muchachas. Les preguntamos que si nos podían ayudar, ya que estábamos en Ausgang, pero queríamos ir a la "Hauptbahnhof" de Stuttgart. Y las dos muchachas muy amables nos dijeron, ah, no se preocupen, la "Hauptbahnhof" es la siguiente parada. Está a 3 minutos de aquí. Esperen a que llegue el tren, se suben y la siguiente parada es la estación de tren. Y así fue, nos subimos al tren y llegamos a Stuttgart primero y de ahí tomamos otro tren hacia Freiburg.

Lo interesante de esta historia, es que después, ya que viví ahí, me di cuenta que AUSGANG, significa en español SALIDA. En realidad, no llegamos al pueblito Ausgang, sino que solamente nos estaban indicando hacia dónde se encontraba la salida.  Ahora la broma ya se quedó como, "bienvenido a Ausgang", jaja.

Historias como esta, pasaron muchas. Y sólo me queda en las fotos, la música,  en la memoria y sobre todo en el corazón, todos esos momentos que viví, todas las personas que conocí, a los amigos que hice y que aún seguimos en contacto. Por ejemplo, ya muchos de ellos se casaron, tienen hijos, otros son exitosos en sus trabajos, otros solamente son felices, jaja. Pero todo esto ha ocurrido en 10 años. Ahora yo he tenido la fortuna de poder volver a Alemania y vivir ahí por meses, enamorarme cada vez más de ese país y sus costumbres.

Ya son 10 años… y vamos por más!!! En realidad, espero volver otra vez.