Ayer fue un día especial, lo quiero llamar así.
Hace un año, gracias a la primera final regia que hubo en la liga Femenil de Fútbol, se puede decir que me enamoré de este deporte. Sí, siempre me ha gustado ir a los partidos de fútbol, pero simplemente era una espectadora y ya. Ganan, qué bueno, pierden, pues ni modo. Tengo dos equipos que me gusta seguir, Rayados y Bayern. Estoy al pendiente de cómo van, y pues ya, es todo. Pero hace un año, comencé a seguir a Rayadas, tal vez porque en ese momento necesitaba de algo que me hiciera ver la vida diferente. Y empecé a seguir a algunas jugadoras en sus redes sociales. La primera fue Desirée Monsiváis. Justo Dios me puso a esta persona enfrente, cuándo más la necesitaba. Y fueron sus palabras de aliento que escribía en sus redes sociales, las que me hicieron ver las cosas de otra manera. Y así fui siguiendo a las demás del equipo. Comencé a asistir a sus partidos y poco a poco fui entendiendo más sobre este deporte.
Una de las cosas que más me ha gustado de seguir a Rayadas, es la gente que he conocido. Y llegué de casualidad, por medio de las redes sociales, con un grupo de jóvenes a quienes les gustaba ir a los partidos y echar porras al equipo. Me uní a ellos, a la porra de la Familia Rayada. Partido que hay en Monterrey de Rayadas, partido al que vamos. También hay algunos que han tenido la oportunidad de ir a otras ciudades para apoyarlas.
Lo bonito de todo esto, es que hemos tenido la oportunidad de conocer a cada una de las jugadoras, de platicar con ellas, nos firmen los jerseys, se tomen foto con nosotros, etc. Son excelentes personas, con excelentes pláticas y con excelente sentido del humor.
Ayer, fue la segunda final regia en la Liga Femenil de fútbol. Fue un día especial porque desde la noche anterior al partido, no podía dormir de la emoción. La emoción de ver a nuestras Rayadas jugar otra final, la emoción de haber llegado hasta ahí dándolo todo en la cancha. Nervios, claro que existían los nervios, porque sabes que en el Fútbol, todo puede pasar. Llegamos al estadio, preparamos lo que teníamos planeado hacer para recibir a las jugadoras y al entrar a la cancha.
Comenzó el partido, cabe mencionar, que estos partidos, cuando eres fiel seguidora, no se disfrutan del todo, porque quieres que tu equipo gane, o que no se lastimen. Y cuando ves que ocurre lo contrario, la adrenalina está a todo lo que da. En fin, sucedió lo que nosotros como porra, no queríamos. El equipo contrario ganó.
Aquí va la parte importante, y el por qué para mi fue un día especial. Se escuchó el sonido del silbato, señalando que se había terminado el partido. Nuestro corazón se hizo chiquito, se apachurró, no porque habían perdido nuestras jugadoras, pues es un deporte, alguien tiene que ganar y alguien tiene que perder. Eso lo sabíamos todos. Lo que nos unió en el mismo sentimiento a todos los de la porra, fue al ver a nuestras Rayadas con lágrimas en sus ojos. Ver que todo lo que lucharon en el torneo, con excelentes resultados, se escapó en un segundo. Creo que para mi, eso fue lo más doloroso. Se nos partió el corazón al verlas así. Nosotros más que nadie, sabemos todo lo que lucharon, todo lo que hicieron. Pero como me dijo alguien por ahí, "no era nuestro tiempo aún, hay algo que tenemos que aprender" y estoy 100% de acuerdo. Hay veces que uno quiere tanto una cosa, pero por más que hagas lo correcto no se da, es porque no es el momento. Y es por eso que fue un día especial, porque al tener el corazón apachurrado por nuestras Rayadas, eso me dice que todos estamos en el mismo canal. Que por alguna razón, estamos conectados con ellas. Y así como ellas me ayudaron a salir adelante cuando más las necesitaba, así estoy yo y todos los de la porra también, para acompañarlas en estos momentos y en los de gloria. Porque para eso estamos, para alentarlas, para que se sientan tranquilas, queridas, protegidas. Todos queremos que salgan adelante y que salgan triunfando, porque aquí, yo no veo a ninguna perdedora, al contrario, veo a jugadoras con mayor experiencia. Y con una gran afición, que aunque ahorita no somos muchos, lo hacemos con el corazón.
Nota importante... qué bonito es ser Rayada, seguir a Rayadas y ser parte de la Familia Rayada.
Yara Iruegas
martes, 14 de mayo de 2019
miércoles, 27 de febrero de 2019
Effecto Rehilette
Hoy, preparando una de mis clases, buscando información en internet, se me ocurrió poner mi nombre en Google para ver qué información salía y encontré algo que me hizo regresar unos 17 años en mi vida.
Aquel momento en donde yo aún no había trabajado en ninguna empresa, no tenía ninguna preocupación, lo único a lo que me dedicaba, además de estudiar una maestría, era la música.
Estamos hablando, aproximadamente entre 2002 y 2003. En aquellos años, se me ocurrió ser parte de una banda de rock llamada Effecto Rehilette. Lo que tocábamos eran canciones originales con estilo Rock Alternativo Latino. Éramos 7 integrantes en el grupo, dos guitarras eléctricas, una electroacústica, bajo, batería, percusiones /acordeón y voz. Las canciones que tocábamos estaban tan bien hechas, que la combinación de la letra, junto con el sonido de los instrumentos y los ritmos que usábamos, hacíamos a la audiencia bailar y disfrutar de nuestras presentaciones.
Vivimos un montón de momentos inolvidables, como cuando tocábamos en festivales en Monterrey, Saltillo, Torreón, etc. También cuando nos presentábamos en programas de televisión como Multimedios, y en estaciones de radio como D99. En aquel entonces, Juan Ramón Palacios nos echaba la mano, anotándonos en los festivales más importantes del momento. Recuerdo algunos concursos en los que participábamos en Saltillo; sobre todo uno, en el que, como no teníamos suficiente dinero para pagar un hotel, nos quedamos dormidos en el carro, después de la tocada, todo para no regresarnos de noche en la carretera. Esa vez, nuestra cena fue una barra de pan Bimbo, una lata de frijoles y jamón, jaja. Qué divertido, la verdad.
En aquel entonces, no existía Facebook, Instagram, Twitter. Las bandas que tocábamos, realmente teníamos que trabajar bien duro, tanto ensayando, como también tocando puertas en bares, estaciones de radio, festivales. Era la única manera en la que podríamos hacer que la audiencia nos escuchara o nos conociera. Esas épocas, sí que tenías que ser bueno, musicalmente hablando, para poder tocar en el Café Iguana, por ejemplo. Si lograbas tocar en uno de los escenarios, ya quería decir que eras bueno. Nosotros logramos tocar varias veces ahí.
Recuerdo que ensayábamos como 3 ó 4 horas diarias. El objetivo era tratar de ser perfectos, tratar de tocar sin ningún error. Y no solamente era ensayar, sino que también teníamos que crear música nueva, ritmos nuevos. Era fácil, ya que era lo único que hacía en las tardes, no se me dificultaba crear, porque además, la música y la letra, eran realmente buenas, que solito salía el ritmo de mis tambores.
Ahora que buscando mi nombre en internet encontré esta joya. Se las comparto, sólo para que sepan lo buena que era esta banda y que por falta de dinero, pero no de esfuerzo, no llegó a más. Agradezco infinitamente a los integrantes de esa banda, a quienes tengo años de no ver. Siempre los admiré por su capacidad de crear y de divertirse. Es un recuerdo que llevo siempre en mi corazón, y ahora que escuché de nuevo las canciones, me hizo vibrar de una manera positiva. He vivido cosas hermosas con la música, y esta parte, ha sido una de las más importantes para mi. Ojalá que vuelva esa energía musical que tanto me envolvía y que me hacía sentirme realmente feliz.
https://soundcloud.com/effecto-rehilette
Las canciones en las que yo participé, son las que dicen Effecto Rehilette en Vivo Prepa Tec, hay otras, pero esas ya las grabaron cuando yo ya no estaba en el grupo.
Escúchenlas, realmente eran buenas, hay veces que se oye mi voz contando... 1, 2, 3, 4... jajaja. Era lo que podía gritar desde la batería.
Aquel momento en donde yo aún no había trabajado en ninguna empresa, no tenía ninguna preocupación, lo único a lo que me dedicaba, además de estudiar una maestría, era la música.
Estamos hablando, aproximadamente entre 2002 y 2003. En aquellos años, se me ocurrió ser parte de una banda de rock llamada Effecto Rehilette. Lo que tocábamos eran canciones originales con estilo Rock Alternativo Latino. Éramos 7 integrantes en el grupo, dos guitarras eléctricas, una electroacústica, bajo, batería, percusiones /acordeón y voz. Las canciones que tocábamos estaban tan bien hechas, que la combinación de la letra, junto con el sonido de los instrumentos y los ritmos que usábamos, hacíamos a la audiencia bailar y disfrutar de nuestras presentaciones.
Vivimos un montón de momentos inolvidables, como cuando tocábamos en festivales en Monterrey, Saltillo, Torreón, etc. También cuando nos presentábamos en programas de televisión como Multimedios, y en estaciones de radio como D99. En aquel entonces, Juan Ramón Palacios nos echaba la mano, anotándonos en los festivales más importantes del momento. Recuerdo algunos concursos en los que participábamos en Saltillo; sobre todo uno, en el que, como no teníamos suficiente dinero para pagar un hotel, nos quedamos dormidos en el carro, después de la tocada, todo para no regresarnos de noche en la carretera. Esa vez, nuestra cena fue una barra de pan Bimbo, una lata de frijoles y jamón, jaja. Qué divertido, la verdad.
En aquel entonces, no existía Facebook, Instagram, Twitter. Las bandas que tocábamos, realmente teníamos que trabajar bien duro, tanto ensayando, como también tocando puertas en bares, estaciones de radio, festivales. Era la única manera en la que podríamos hacer que la audiencia nos escuchara o nos conociera. Esas épocas, sí que tenías que ser bueno, musicalmente hablando, para poder tocar en el Café Iguana, por ejemplo. Si lograbas tocar en uno de los escenarios, ya quería decir que eras bueno. Nosotros logramos tocar varias veces ahí.
Recuerdo que ensayábamos como 3 ó 4 horas diarias. El objetivo era tratar de ser perfectos, tratar de tocar sin ningún error. Y no solamente era ensayar, sino que también teníamos que crear música nueva, ritmos nuevos. Era fácil, ya que era lo único que hacía en las tardes, no se me dificultaba crear, porque además, la música y la letra, eran realmente buenas, que solito salía el ritmo de mis tambores.
Ahora que buscando mi nombre en internet encontré esta joya. Se las comparto, sólo para que sepan lo buena que era esta banda y que por falta de dinero, pero no de esfuerzo, no llegó a más. Agradezco infinitamente a los integrantes de esa banda, a quienes tengo años de no ver. Siempre los admiré por su capacidad de crear y de divertirse. Es un recuerdo que llevo siempre en mi corazón, y ahora que escuché de nuevo las canciones, me hizo vibrar de una manera positiva. He vivido cosas hermosas con la música, y esta parte, ha sido una de las más importantes para mi. Ojalá que vuelva esa energía musical que tanto me envolvía y que me hacía sentirme realmente feliz.
https://soundcloud.com/effecto-rehilette
Las canciones en las que yo participé, son las que dicen Effecto Rehilette en Vivo Prepa Tec, hay otras, pero esas ya las grabaron cuando yo ya no estaba en el grupo.
Escúchenlas, realmente eran buenas, hay veces que se oye mi voz contando... 1, 2, 3, 4... jajaja. Era lo que podía gritar desde la batería.
martes, 5 de junio de 2018
Simplemente 40.
Uy, qué miedo.
Hoy cumplo 40 años. No lo puedo creer. Es como cuando era más joven y escuchaba la canción de Ricardo Arjona "Señora de las cuatro décadas", nunca me imaginaba que iba a llegar a esa edad.
40 años...
Increíble.
¿Quién iba a pensar que un 6 de junio de 1978, Alemania jugó contra México y que el resultado fuera 6 - 0 con goles a favor de Alemania, justo el día que se me ocurrió nacer?
¿Quién iba a pensar que 40 años después, un 6 de junio del 2018, la misma niña que nació el día del partido en el que perdió México (bueno, uno de tantos) se encontraría celebrando su cumpleaños en Alemania?
Será que Dios dijo... tiene que haber alguna relación aquí... por algo nació ese día, ese año, en ese mundial... 40 años después, ella estará en Alemania... ¿Será?
Volteando hacia atrás, puedo ver claramente lo que he vivido hasta el día de hoy. No me quejo de nada. Claro, hay cosas que dice uno, me arrepiento de no haber hecho esto... o no haber dicho lo otro. Pero en sí, creo que esas decisiones que uno toma, son las que hacen que uno viva este presente. Y sinceramente veo mi presente y digo... qué padre vida tengo.
Tuvieron que pasar 40 años para que yo me diera cuenta de muchas cosas. Uno va cumpliendo años y cree que va madurando. Sin embargo, creo que no es así. Uno madura cuando ocurren situaciones importantes, tanto, que lo dejan a uno marcado. Y es ahí cuando uno empieza a ver la vida de otro modo.
Hoy no me queda más que agradecerle a Dios por permitirme vivir tantas cosas. Le agradezco a mis padres, que siempre han estado ahí para mi. Que aunque mis ideas siempre sean diferentes y con un toque de locura, como mi pasión por la música, nunca hubo un "no" que me detuviera de lograr mis sueños, al contrario. A mis hermanas que siempre me han inspirado para ser mejor cada día.
Y claro, mis sobris, que son el motor de la familia completa.
Cuando uno llega a los 40, también se da cuenta quién en realidad son las personas que estarán contigo en tiempos difíciles y en tiempos no tan difíciles. Y a ellos, ya les puedes llamar amigos. Sí, esos que aunque nunca se ven, sabes que están ahí. Gracias.
40 años después, supe el verdadero significado de las palabras amor, familia y salud. Pero es ahí cuando digo... creo que ya maduré. Aún me faltan muchas cosas por vivir, muchos sueños por cumplir, muchos logros por alcanzar. Esto es lo que me hace sentir totalmente joven. El 40 solamente es un número, pero en realidad es toda una vida... la mía.
A darle... no hay de otra!
Hoy cumplo 40 años. No lo puedo creer. Es como cuando era más joven y escuchaba la canción de Ricardo Arjona "Señora de las cuatro décadas", nunca me imaginaba que iba a llegar a esa edad.
40 años...
Increíble.
¿Quién iba a pensar que un 6 de junio de 1978, Alemania jugó contra México y que el resultado fuera 6 - 0 con goles a favor de Alemania, justo el día que se me ocurrió nacer?
¿Quién iba a pensar que 40 años después, un 6 de junio del 2018, la misma niña que nació el día del partido en el que perdió México (bueno, uno de tantos) se encontraría celebrando su cumpleaños en Alemania?
Será que Dios dijo... tiene que haber alguna relación aquí... por algo nació ese día, ese año, en ese mundial... 40 años después, ella estará en Alemania... ¿Será?
Volteando hacia atrás, puedo ver claramente lo que he vivido hasta el día de hoy. No me quejo de nada. Claro, hay cosas que dice uno, me arrepiento de no haber hecho esto... o no haber dicho lo otro. Pero en sí, creo que esas decisiones que uno toma, son las que hacen que uno viva este presente. Y sinceramente veo mi presente y digo... qué padre vida tengo.
Tuvieron que pasar 40 años para que yo me diera cuenta de muchas cosas. Uno va cumpliendo años y cree que va madurando. Sin embargo, creo que no es así. Uno madura cuando ocurren situaciones importantes, tanto, que lo dejan a uno marcado. Y es ahí cuando uno empieza a ver la vida de otro modo.
Hoy no me queda más que agradecerle a Dios por permitirme vivir tantas cosas. Le agradezco a mis padres, que siempre han estado ahí para mi. Que aunque mis ideas siempre sean diferentes y con un toque de locura, como mi pasión por la música, nunca hubo un "no" que me detuviera de lograr mis sueños, al contrario. A mis hermanas que siempre me han inspirado para ser mejor cada día.
Y claro, mis sobris, que son el motor de la familia completa.
Cuando uno llega a los 40, también se da cuenta quién en realidad son las personas que estarán contigo en tiempos difíciles y en tiempos no tan difíciles. Y a ellos, ya les puedes llamar amigos. Sí, esos que aunque nunca se ven, sabes que están ahí. Gracias.
40 años después, supe el verdadero significado de las palabras amor, familia y salud. Pero es ahí cuando digo... creo que ya maduré. Aún me faltan muchas cosas por vivir, muchos sueños por cumplir, muchos logros por alcanzar. Esto es lo que me hace sentir totalmente joven. El 40 solamente es un número, pero en realidad es toda una vida... la mía.
A darle... no hay de otra!
jueves, 10 de mayo de 2018
A mi madre y hermana. ¡Feliz día de la madres!
Hoy es día de las madres. Cada año lo celebramos con mucha alegría, agradeciéndole de alguna manera a nuestra madre, todas las cosas que ha hecho por nosotros. Ahora es diferente.
Primero que nada doy gracias a Dios que aún te tengo ma y que aún puedo disfrutar tus besos y abrazos, sobre todo, que aún puedo platicar contigo. Y le pido a Dios que así sea por mil años más.
Esta vez le dedico este blog a mi mamá y a mi hermana Yanet. Es increíble cómo la vida te cambia en segundos y lo que antes veías o vivías diariamente no le prestabas atención, porque uno ya lo da por hecho. Hoy siento un gran amor y admiración a estas dos mujeres. Lo valientes y fuertes que han sido. Cómo una madre lo es desde que está esperando a su bebé hasta... siempre.
Mi mamá siempre ha estado ahí para nosotras, pero esta vez, he aprendido enormemente de ella, que el amor de una madre hacia sus hijas es incondicional e infinita. No importa la edad que tengamos, no importa que ya seamos mujeres de bien, ella nunca nos va a dejar solas. Siempre nos brinda su ayuda, nos agarra de la mano y nos saca adelante, sea cual sea la situación. Por esto y por toda mi vida completa, mil gracias ma. Y mi hermana Yanet, ni se diga, siempre te he admirado, siempre me ayudaste con las tareas, siempre has estado ahí. Quiero agradecerte por todo, pero sobre todo, porque me enseñaste en este tiempo el significado de fortaleza y valentía. Dios nos envía situaciones que uno tiene que vivirlas y tratar de salir adelante lo mejor que se pueda. Yanet, me has demostrado cómo ser valiente, cómo ser fuerte, cómo salir adelante; siempre ha sido así, sin embargo, esta vez dijiste, a ver si ahora sí entiendes Yara, jaja.
No siempre es fácil vivir momentos de angustia, miedo, desesperación, pero también creo que son los mejores momentos para darnos cuenta de lo fuerte que somos, de lo increíble que es tener una hermosa familia y de lo que realmente significa el amor.
Madre mía, sabes perfectamente que no necesitas que sea día de las madres para recibir amor, eso lo tienes cada día desde que abres los ojos en las mañanas y lo tendrás por siempre. Y Yanet, pues qué mejor día de las madres, que pasártela con tus hijos que te adoran, te cuidan y sobre todo te aman.
Que Diosito me las bendiga siempre y sobre todo que me permita disfrutar de todo su ser por 800 mil años más. Las amo!!!
Primero que nada doy gracias a Dios que aún te tengo ma y que aún puedo disfrutar tus besos y abrazos, sobre todo, que aún puedo platicar contigo. Y le pido a Dios que así sea por mil años más.
Esta vez le dedico este blog a mi mamá y a mi hermana Yanet. Es increíble cómo la vida te cambia en segundos y lo que antes veías o vivías diariamente no le prestabas atención, porque uno ya lo da por hecho. Hoy siento un gran amor y admiración a estas dos mujeres. Lo valientes y fuertes que han sido. Cómo una madre lo es desde que está esperando a su bebé hasta... siempre.
Mi mamá siempre ha estado ahí para nosotras, pero esta vez, he aprendido enormemente de ella, que el amor de una madre hacia sus hijas es incondicional e infinita. No importa la edad que tengamos, no importa que ya seamos mujeres de bien, ella nunca nos va a dejar solas. Siempre nos brinda su ayuda, nos agarra de la mano y nos saca adelante, sea cual sea la situación. Por esto y por toda mi vida completa, mil gracias ma. Y mi hermana Yanet, ni se diga, siempre te he admirado, siempre me ayudaste con las tareas, siempre has estado ahí. Quiero agradecerte por todo, pero sobre todo, porque me enseñaste en este tiempo el significado de fortaleza y valentía. Dios nos envía situaciones que uno tiene que vivirlas y tratar de salir adelante lo mejor que se pueda. Yanet, me has demostrado cómo ser valiente, cómo ser fuerte, cómo salir adelante; siempre ha sido así, sin embargo, esta vez dijiste, a ver si ahora sí entiendes Yara, jaja.
No siempre es fácil vivir momentos de angustia, miedo, desesperación, pero también creo que son los mejores momentos para darnos cuenta de lo fuerte que somos, de lo increíble que es tener una hermosa familia y de lo que realmente significa el amor.
Madre mía, sabes perfectamente que no necesitas que sea día de las madres para recibir amor, eso lo tienes cada día desde que abres los ojos en las mañanas y lo tendrás por siempre. Y Yanet, pues qué mejor día de las madres, que pasártela con tus hijos que te adoran, te cuidan y sobre todo te aman.
Que Diosito me las bendiga siempre y sobre todo que me permita disfrutar de todo su ser por 800 mil años más. Las amo!!!
martes, 13 de octubre de 2015
Sentimientos
Salí decidida a continuar con mi vida,
sin embargo, nunca pensé encontrarme contigo.
Sabía que estabas cerca, pero ignoré tu presencia.
Justo cuando iba pensando en otra cosa,
escuché un sonido que me llenó de espanto.
Ahí estabas, frente a mí, temblando.
Nos vimos a los ojos, sentimos miedo
esa voz que sin sonido grita,
apreté el puño y retrocedí unos pasos.
Nunca dejé de observarte, me alejé.
Seguí tus movimientos, paso a paso.
Llegué y cerré la puerta, tenía miedo.
Tú seguiste tu camino sin importar lo sucedido,
me dejaste totalmente preocupada,
mañana mismo, compraré una trampa.
Dedicada a Gris, el ratón.
sin embargo, nunca pensé encontrarme contigo.
Sabía que estabas cerca, pero ignoré tu presencia.
Justo cuando iba pensando en otra cosa,
escuché un sonido que me llenó de espanto.
Ahí estabas, frente a mí, temblando.
Nos vimos a los ojos, sentimos miedo
esa voz que sin sonido grita,
apreté el puño y retrocedí unos pasos.
Nunca dejé de observarte, me alejé.
Seguí tus movimientos, paso a paso.
Llegué y cerré la puerta, tenía miedo.
Tú seguiste tu camino sin importar lo sucedido,
me dejaste totalmente preocupada,
mañana mismo, compraré una trampa.
Dedicada a Gris, el ratón.
domingo, 9 de agosto de 2015
Nuevos comienzos
Ya es domingo. Mañana es lunes. Ese día que algunos no queremos que llegue. Para algunos maestros como yo, el día de mañana es importante porque comenzamos un nuevo semestre. Como leí en el Facebook de mi compañera Miri, los maestros que impartimos clases a alumnos de preparatoria o universidad, nuestra vida ya se divide en semestres. Y es verdad, cuando yo cuento algo, siempre menciono algo así: "el semestre pasado corrí 5 Km" o sino "¿te acuerdas? eso fue el semestre pasado, ah no, hace dos semestres." Es chistoso cuando vemos la cara de nuestros amigos que no tienen este estilo de vida, se nos quedan viendo y todavía hay algunos que no se acostumbran y te dicen: "¿tu crees que todavía estás en la universidad o qué?" Pues sí, nosotros preferimos dividir nuestros ciclos en semestres, tal vez porque queremos tener otra oportunidad de volver a comenzar. De corregir errores que tal vez hayamos cometido, de voltear hacia atrás y decir, esto fue lo que hice y debo de evitar hacer para mejorar, ya sea en lo laboral y/o en lo personal.
Sinceramente, veo mi celular y al ver la hora, me da un sentimiento extraño al saber que ya se me están acabando las vacaciones. Tal vez por el nervio de saber que ya voy a comenzar un nuevo ciclo en mi vida y que tengo la oportunidad de hacer las cosas bien. Ese nuevo camino en el que habrá muchísimos obstáculos que esquivar y además diferentes caminos que trazar. Sí, trazar. Uno como maestro, tiene que tener la responsabilidad de dejar algo de enseñanza a sus alumnos y compañeros de trabajo. Por eso es que nuestro trabajo es muy pesado y no cualquiera es capaz de llevarlo a cabo. Este semestre, pienso mejorar. Todos estamos viviendo momentos difíciles en el país, pero también creo que todo depende de uno mismo. Aunque parezca imposible, podemos lograr pequeños retos, y entre reto y reto, se puede lograr hacer un cambio. Ya estoy lista, quiero hacer un cambio, voy a poner todo de mi parte para lograrlo. ¿Y tú? A darle con todo...
viernes, 6 de marzo de 2015
Ya es 2015... y todo sereno.
En el 2012 me encontraba en Europa por motivos de trabajo. En ese momento compartía mi habitación del hotel con otra maestra. Teníamos un poco de tiempo libre, que lo que hicimos fue prender la computadora y ver una película. Al terminar la película, nos pusimos a platicar de muchas cosas. Lo más chistoso, fue que en una de las pláticas resultó que las dos teníamos en nuestra mente cierta fecha límite. Ahora les contaré.
Cuando era más chica, al hacer los trámites de la visa y del pasaporte, siempre me ayudaban mis papás, me acompañaban, etc. Pasó el tiempo, y como las visas y pasaportes se pueden tramitar por 10 años, pues llegó el momento en que tenía que hacer todo sola. Recuerdo perfectamente que hace 10 años, al tramitar mi pasaporte, pensé: ¡qué padre, ya tengo pasaporte por 10 años más! En esos momentos, mi mente se trasladó al futuro y se empezó a imaginar un sin fin de cosas. Me dije, uy, cuando vuelva a tramitar el pasaporte, ya estaré casada y con hijos. Mi vida siguió. Sinceramente, cuando uno sabe que el pasaporte va a durar 10 años, como que no se preocupa en el momento por ciertos detalles.
Vuelve mi historia al año 2012. Como decía, me encontraba exactamente en París, en el cuarto de hotel con mi compañera de trabajo. Platicando sobre los actores guapos de la película, llegamos al tema de las mujeres solteras. Sí, ese tema que todos los días tenemos que lidiar con él. El tema de, ¿qué será de nosotras en unos años? ¿Encontraremos el amor de nuestras vidas? ¿Nos casaremos? Después vienen otros temas, ¿tendré hijos? ¿quiero realmente tener hijos? Y cosas por el estilo.
Estando en la plática, como las dos somos solteras, dijimos al mismo tiempo una cosa. Me sorprendió, porque pensé que solamente yo tenía esas ideas, pero me di cuenta, que no soy la única. Resulta que las dos dijimos: "cuando se venza mi pasaporte, ya debo de tener novio". Es decir, nuestro objetivo era que cuando tuviéramos que hacer los trámites del pasaporte, ya deberíamos de estar casadas o mínimo comprometidas, bueno, todavía más mínimo que eso, tener novio, aunque sea. En ese momento, nos fuimos las dos corriendo hacia nuestras bolsas para checar el pasaporte y así saber cuánto tiempo nos quedaba para conseguir hombre.
Dijimos, la primer fecha límite, es la del documento que se venza primero. Si para esas fechas no hay nada, pues todavía la segunda oportunidad, será la del otro documento. Checamos fechas y al menos a mí, se me vencía el pasaporte mexicano primero que la visa. Entonces, esa fecha era hasta el año 2015. En ese momento, yo decía, uy, todavía faltan 3 años. Así que, fácil la armo.
Hoy estamos a 6 de marzo del 2015. El martes pasado, fui por mi pasaporte renovado. Y ¿qué creen?
No, aún no tengo novio, jaja. Se me pasaron los tres años muy rápido. Ahora tendré otros tres años más de colchón. Les prometo que si para el 2018 que tenga que renovar mi visa, aún no tengo novio, pues entonces ya no sé qué más hacer, jaja.
Como dato cultural, hasta el pasado 6 de enero, mi compañera de trabajo, aún no conseguía novio tampoco, jaja, entonces, habrá que preguntarle cómo va con su tarea, jaja.
Mientras tanto, a disfrutar la vida como viene, y a ver qué novedades hay para el 2018.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)