domingo, 1 de marzo de 2015

Si no es tuyo, regrésalo.

El sábado pasado me encontraba manejando por las calles de la ciudad, escuchando un programa de radio en el cual Toño Esquinca es el locutor.  Él me cae bien, al menos escucho su programa "Caminito a la escuela" en las mañanas, y me agrada la manera de cómo los niños cuentan chistes, tan inocentes y buena onda.

Vuelvo a mi historia, el sábado, escuchando el programa, Toño comentó que había recibido una llamada de una persona que había perdido un maletín con una laptop, su pasaporte, visa, documentos del trabajo en el aeropuerto. Que si le hacía el favor de anunciar este acontecimiento, para ver si alguien lo había visto. Entonces, Toño hizo la labor de servicio a la comunidad anunciando el acontecimiento. Después de una pausa musical, Toño recibe una llamada telefónica, y dice el muchacho, hola Toño, solamente para comentarte que yo encontré el maletín. Entonces, el locutor todo contento, le dice que qué bien que había encontrado el maletín, hasta le puso aplausos grabados y todo. En eso, Toño le pregunta,  ¿y cuál es tu nombre? Él le responde, mi nombre no importa, lo que importa es que encontré el maletín.
Cabe señalar que en ese momento, hasta yo sonreí al escuchar eso. Pensé, qué buen hombre, y qué padre que no quiere ser reconocido.

En eso, dice el muchacho que encontró el maletín, "Toño, ya encontré el maletín, pero quiero que me den una recompensa". Toño le dijo, a ver, ¿cómo?, una recompensa ¿cómo, a qué te refieres? Él contestó, sí. Quiero que me pague mínimo la mitad de lo que vale todo, unos 15 mil o 20 mil pesos. Toño le respondió que si era una broma, que ya con entregar el maletín, el universo le iba a dar esa recompensa. Sin embargo, el muchacho continuaba diciendo que la persona que había perdido el maletín era una irresponsable, que la empresa en la que trabaja, debería de revisar bien quiénes son sus empleados. Él decía que más bien, él le estaba haciendo un favor a la persona, que al haber encontrado ese maletín, le estaba salvando la vida. Así que, quería una recompensa de 15 mil o 20 mil pesos.

Y bueno, para no hacer tan larga la historia, Toño le comenta a la persona que perdió el maletín, que diera de baja sus documentos, etc. La persona decía que lo que tenía en la laptop era más valioso que 15 ó 20 mil pesos. Por lo tanto, estaba dispuesta a pagarlos. Aunque Toño le decía que lo material no importaba, que lo que realmente estaba haciendo el muchacho era como un secuestro de sus pertenencias. Le aconsejó que levantara una denuncia, etc., etc.

Al escuchar todo el programa, no lo podía creer. Hasta llegó un momento, en el que pensé que estaba todo planeado. Sin embargo, me puse a pensar, no creo que haya sido parte de la producción, aunque, lo raro es que esa persona haya estado escuchando el radio, esa estación, y todo, o sea, que todo haya coincidido.  Sabemos que hay personas muy egoístas, que no les importa realmente nada y que son capaces de hacer lo que sea por dinero. Escuchando el programa de radio me sentía tan frustrada, al ver lo difícil que es para muchas personas hacer el bien. Todo lo que hacen tienen que sacar provecho de la situación. Es realmente triste. Y lo peor es que esto lo vemos todos los días, en nuestros trabajos, en nuestro entorno. Eso que ocurrió al aire, me abrió los ojos. Ojalá que en realidad haya sido parte del show, y si no fue, ojalá que todos los radioescuchas hayamos aprendido una lección.  Por eso, si no es tuyo, regrésalo.


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