sábado, 16 de junio de 2012

Padre mío... para que tengas algo que leer en el día del Padre.

Como ya les había contado, cada vez que escribo en mi blog, lo hago escuchando música. Pero antes, primero busco el material, es decir, busco la música que a mi me parece perfecta para escribir lo que siento en ese momento.

Por lo tanto, el día de hoy decidí poner de música de fondo a Philipp Poisel. Sinceramente, no sé si sea alemán, pero las letras son cantadas en alemán. Y también, para explicarme un poco mejor, es música muy tranquila. Después en otro blog, hablaré de música alemana o cantada en alemán.
Bueno, y por qué tanto show con esto de la música. Resulta que el día de hoy le voy a dedicar este blog, tal como lo había prometido antes, a una persona REALMENTE ESPECIAL para mí. A alguien a quien yo admiro, respeto y sobre todo a quien amo. Papi... como te lo prometí, ahora te toca a ti el blog.

Voy a contar un poco mi historia para que se logre entender más el asunto. Resulta que soy la última niña que tuvieron mis padres. Y por qué la última niña, pues porque a mis padres se les ocurrió tener 3 hijas, bueno, pues yo fui la más chica. Por un lado, se puede decir que fui la consentida, claro, según mis hermanas. Y por otro lado, se puede decir que fui la mejor, claro, según yo. Pero es que no creo que me equivoque, porque es como se escucha decir... "la tercera es la vencida", pues yo creo que sí, fui la tercera y por lo tanto, la mejor, ¿no?

El caso es que recuerdo que cuando yo era pequeña; mis hermanas y mi mamá, ahora cuentan, que yo siempre me iba con mi papá. Que nos íbamos juntitos a la juguetería y que ahí yo negociaba con mi papá. Y claro que lo recuerdo, yo le decía... "mira pa... este juego de Nintendo está bien padre porque es sobre carros de carreras, pero este otro, también está padre porque es sobre tenis. Pero es que el problema es que uno cuesta tanto, y el otro cuesta otro tanto. ¿Cuál te llevarías tú? " Y bueno, para no hacerles muy larga la historia, ya se han de imaginar cómo terminaba todo. Pues bueno, salíamos de la juguetería con los dos juegos. Por eso es que mis hermanas decían que siempre era yo la consentida. Pero lo que yo decía para defenderme, era que yo siempre le llevé muy buenas calificaciones a mis papás. Así que... era como un premio, ¿no?

Yo siempre digo que tengo el carácter de mi papá, mezclado un poco con el de mi mamá. Pero hoy en día, ya soy más como mi papá. No sé por qué, acaso será que para mi es un excelente ejemplo y quiero ser como él, tal vez. Lo importante es que tenga un carácter como él o no, hoy finalmente, me atrevo a darle las gracias por TODO.

Ahora sí que todo lo que he logrado en la vida, ha sido por el apoyo que él siempre me da. Desde pequeña, siempre ha estado con nosotros. Siempre nos ha cuidado, siempre nos ha dado todo. Ahora, hablaré un poco de las cosas más representativas para mí que me ha dado. Pues la mayoría de las cosas que tengo es gracias a él. Por ejemplo, cuando tenía 15 años, él creyó en mí y me compró mi batería y una guitarra eléctrica. Ahí comenzó mi aventura musical. Claro, ya tocaba el piano y órgano antes, gracias a mi madre. Pero, mi sueño de ser rock star, lo empecé gracias a que mi papá decidió hacer esa compra. Pasaron los años, y claro, me dio la educación en una de las mejores escuelas de México. Siguieron pasando los años, y aquí va algo MUY IMPORTANTE. Gracias a él, yo AMO ALEMANIA. ¿Por qué? Pues porque cuando él era joven, se fue a estudiar a Alemania, trabajó en empresas alemanas. Y siempre que lo mandaban de viaje, nos traía cosas de allá. Y recuerdo muchísimo, un cassette de color anaranjado, era música alemana. Un día de la nada, decidí meterme a estudiar alemán. Él me decía, vete a Alemania a estudiar. Y la verdad no me llamaba nada la atención. Por cosas del destino, un día me dijo mi hermana, vete a estudiar música a Estados Unidos. Investigando, encontré una escuela de música en Alemania. Y dije... de aquí soy. Y sí, me fui a Alemania. Y ahí empezó mi aventura con ese país y con el idioma.

Hoy puedo decir que gracias a que mi papá siempre ha estado conmigo apoyándome en todo, además de un montón de cosas, ahora puedo hablar este idioma, puedo tocar rock y sobre todo... he disfrutado mi vida al 100 % porque ha sido lo que él me ha enseñado. Siempre me dice así: "Yara, disfruta ahora que puedes, porque nunca sabes cuándo lo puedas disfrutar otra vez."

Yo solamente digo, padre mío, aunque hay veces que por mi forma de ser, no nos podemos poner de acuerdo en algo... siempre sé que tú tienes la razón. Muchísimas gracias por todo lo que nos has dado... y por ser como eres. Y por último, sólo para que sepas... todo lo que he logrado y lo que seguiré logrando, aparte de hacerme feliz, es para que te sientas orgulloso de mi. Te amo pa.

Deine Tochter, Yara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario