jueves, 2 de mayo de 2013
¿Para qué somos buenos?
Hace unos días, picándole a nuestro nuevo centro de entretenimiento llamado Facebook, encontré que uno de mis contactos había "posteado" un video de un niño que hace la representación casi perfecta de un sacerdote en misa. La verdad, no sabía qué era lo que iba a ver en el video en ese momento. Pensé que el niño iba a decir algún chiste o se iba a poner a bailar, pero nunca me pasó por la mente que fuera a "hacerla de sacerdote".
Bien, me quedé pensando. Realmente me impresionó la manera de cómo se mete al papel de sacerdote, de cómo pronuncia correctamente cada palabra y cada parte de la misa. Y fue ahí en donde mi mente comenzó a pensar. ¿Será que ese niño en un futuro se convierta en sacerdote? Yo digo que al menos debería de intentarlo, el papel le sale muy bien. Pero entonces, ¿será que todos en algún momento de nuestras vidas reflejamos lo que somos ahora?
Ha de ser interesante saber desde niño qué es lo que quieres ser de grande. Desgraciadamente, uno sueña y dice, quiero ser doctor, y cuando entras a la universidad, te das cuenta que lo tuyo no es aprenderte cada parte del cuerpo. Entonces, para no decepcionar a la familia dices, bueno, ok, pues voy a ser contador. Pasa el tiempo, te gradúas y terminas poniendo un puesto de quesadillas.
Finalmente, haces lo necesario para sobrevivir. Y aquí es en donde uno se pregunta, ¿qué es más importante, sobrevivir o vivir? Ah, qué difícil decisión. Siempre he creído que debemos de hacer lo que nos haga más felices. Pero en eso, haces lo que te gusta, eres feliz, vives, pero después te das cuenta que no sobrevives, porque te falta esa "entradita" de dinero. ¿Y entonces? ¿Qué se hace? ¿Se vive o se sobrevive?
Definitivamente hay personas que nacen con un don, otras los tenemos que ir desarrollando poco a poco. Lo importante es que puedas sobrevivir viviendo. Sí, se oye muy extraño, pero es cierto. Yo no sé si cuando yo era chica actuaba de cierta forma en la que mis papás dijeran, esta niña va a ser esto de grande. La verdad no creo, porque entonces ya sería un éxito total, ¿no? Al menos no batallaría nada en la vida. Pero entonces, este punto es al que quiero llegar. Hay veces que tenemos ciertos sueños en nuestra cabeza, pasa el tiempo y no nos damos cuenta que sin querer, por tratar de sobrevivir, dejamos de vivir. Y nuestros sueños, se alejan cada vez de la realidad. Por eso, estoy 100% convencida que es importante sobrevivir viviendo. Trabajar duro para sobrevivir, pero siempre buscando la mejor manera de alcanzar nuestros sueños y vocaciones para finalmente vivir.
Ah, pero lo que nunca pasó por nuestra mente fue que el niño, tal vez no sea sacerdote, pero sí actor. O simplemente, terminará poniendo un puesto de quesadillas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario