jueves, 5 de septiembre de 2013

Comenzando todo otra vez.


Otra vez he vuelto a mi blog. Ahora el objetivo es contarles sobre mi viaje, pero esta ocasión ya no es Alemania. Ahora serán 3 países, y comenzamos con Suiza. Al paso del tiempo, les estaré contando todo.

Desde el momento en que me comunicaron que yo iba a hacer este viaje, me emocioné. Y ahora les platico el por qué.

Resulta que he tenido la grata oportunidad de viajar a Europa en varias ocasiones. Sin embargo, todas han sido entre los meses febrero y agosto. Algunas me he regresado a finales de mayo, otras en Julio y otras en agosto. Pero de ese mes, no pasaba. Ahora este viaje, será de septiembre hasta finales de noviembre. Y esto me hizo muy feliz, ya que mi plan es explorar las ciudades europeas con clima otoñal. Espero que cuando llegue el otoño, se vea como en las películas, los árboles con hojas de color café, con algo de frío, y el panorama precioso. Bueno, eso es lo que espero ver. Por lo pronto, me encuentro en Lausanne, Suiza. Y pues el clima ha estado muy bien, amanecemos con algo de frío, por lo que tengo que usar suéter. Después, como a medio día, sale el sol a todo lo que da, y hace que todos nos quitemos todo… bueno, lo que se puede uno quitar enfrente de los demás, ¿no? Para los suizos, creo que es verano, pues ellos andan en shorts, sandalias, camisetas de manga corta o sin mangas. En cambio yo, con suéter, jaja. ¡¡Para mi, sí hace frío!!

Lausanne es una ciudad, yo en realidad siempre pensé que era un pueblito, pero ya que llevo 2 días viviendo aquí, me di cuenta que no lo es. Tiene un lago grandísimo. Me imagino que en junio, Julio, se debe de poner muy bien el ambiente. Si ahora que yo uso suéter, los suizos andan en traje de baño y se meten al lago a nadar. No me quiero ni imaginar cómo se ponen cuando realmente hace calor.

 Lo interesante de esta ciudad es que todos hablan francés, y yo, pues no fui nunca agraciada con ese idioma. Sin embargo, lo que más me gusta, es que les puedo hablar en alemán y listo, problema resuelto. Algo que también me llamó la atención, es que hay mucha gente que habla español aquí; en cambio, en Alemania es raro encontrar a gente que lo hable.

El día de hoy descubrí un poco más de Lausanne, me fui caminando hacia la catedral. Entonces, ya me tranquilicé un poco. Allá arriba, uno puede encontrar casitas y construcciones de estilo medieval, digo, encontré algunas, no muchas. ¿Y por qué digo que me tranquilicé un poco? Pues porque como saben, estoy enamorada de Alemania, y ahí en la mayoría de los pueblitos o ciudades pequeñas, puede uno encontrar este estilo de construcción. Y eso, juventud, es lo que me encanta de Europa. Hoy lo descubrí.

Con esto, doy comienzo a la serie de historias que relataré con el tiempo.

Y como dirían en este pueblo…

 Bonne nuit!!





1 comentario:

  1. Yara me quede esperando más historias de tu viaje y ya hasta regresaste! keep writing! me gusta mucho tu blog

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