Pues hoy, mis queridos lectores, he cambiado de residencia. He regresado al primer lugar al que llegué en Alemania, y creo que está mucho mejor que en el otro lugar. Sin embargo, todos los lugares tienen sus detalles. Por ejemplo:
- en la primer residencia, todo es nuevo, muebles, baños, camas, colchas, etc.
- es pequeña la habitación, pero normal
- tenemos una cocinita para ambas habitaciones
Sin embargo, en la primer semana, no había internet. Que para nosotros es como... si no hay internet... cómo le voy a hacer para sobrevivir y trabajar????
Después me tuve que ir por una semana, casi dos a otra residencia. Nombraré los detalles de la segunda.
- para empezar, el lugar es como una casa que renta pisos y uno de esos pisos, está rentado para la escuela, por lo tanto, no es un lugar nuevo.
- era una habitación muy grande, había 3 camas, un baño y la cocina integrada.
- por lo tanto, como era una habitación grande, pues no calentaba rápido la calefacción
- el lugar calientito, era el baño. (los primeros días, metía una silla y una mesa al baño y ahí trabajaba)
- un día, se tapó la regadera (total, fueron a arreglarla)
- otro día, a la habitación de mis alumnos, se les cayó una parte de la puerta, y no se podía cerrar.
- al entrar a mi habitación, trato de prender la luz, y no, no había luz. Esa mañana, un señor se la pasó arreglando algo, que sin querer, desconectó la luz de mi cuarto. Mmmmm. (la única luz, así es, era la del baño)
- Y en mi cocinita, no tenía micro, sino un hornito de otro tipo.
Finalmente, hoy me dicen, Yara, tienes que desocupar esa habitación, porque ya te vamos a regresar a la primera. Y yo... perfecto. Ahí si me gusta.
Al llegar aquí, no recordaba un detalle importante.
Resulta que bueno, ya funciona internet aquí. Claro que me dio mucha alegría. Pero en eso, le dije a mi compañera, traigo comida que tenía en la otra habitación. La voy a acomodar en el refri.
Y oh sorpresa. No nos funciona el refri, jaja.
Entonces, como buenas mexicanas, resolvemos problemas de manera muy sencilla y lógica. En estos tiempos de heladas, para qué necesitas un refri, si abriendo la ventana lo tienes.
Entonces, nuestro refri no gasta nada de luz, es super potente porque congela rapidísimo.
Y sí, quién iba a pensar que al abrir mi ventana, podría sacar queso, jamón, verduras, jaja.
Aquí les mando unas imágenes. Si se fijan, por allá atrás se ve el frost del refri.
Chavos, tenemos que ahorrar energía!!!!
hahaha que ingenio! yo vivia en Chicago y apenas me mude a Mexico DF pero en Chicago teniamos un cuarto bien frio y ahi poniamos la comida y hasta a veces terminaba conjelada haha que bien!
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