miércoles, 8 de febrero de 2012

Y mi preocupación eran los huevos.

Hoy simplemente pude disfrutar de un buen clima. Estuvimos a - 6 grados, comparándolo con los - 18 que habíamos tenido. Es increíble cómo en Monterrey, llegamos a 0 grados y las escuelas empiezan a suspender clases. Entiendo que no contamos con la infraestructura con la que cuenta este país, como para poder tener encendida la calefacción 24 horas. Y que por lo mismo, por la falta de estos sistemas, los edificios mexicanos no cuentan con calefacción. Es así que se suspenden clases porque las escuelas estarían muy frías, etc.

Sin embargo, aquí lo que más me llamaba la atención, es que estábamos a - 18 grados y la gente caminaba en la calle como si no corriera el aire helado. Las sras. caminaban con sus bebés y no presentaban señales de preocupación alguna. Claro, el mexicano cubierto hasta el tope, y brincando para que no nos congeláramos.

Pues hoy, el día fue diferente. El simple hecho de haber subido algunos grados en la temperatura, hacían que uno pudiera caminar tranquilamente, sin temblar. Se podía ver a la gente paseando en las calles, viendo los aparadores de las tiendas, disfrutando de un día "calientito".

Entonces, salí de trabajar y decidí ir al super a comprar algunas cosas que necesitaba. Sí, claro, compré huevos. Pues pienso que necesito este alimento, ya que sólo he encontrado pan por todas partes.
Aquí en Alemania, como a lo mejor ya lo hacen en muchos países, y en algunos lugares en México. Al ir al super, tienes que llevar tu bolsa para el mandado, y si no la llevas, puedes comprar ahí una. Sin embargo, uno tratando de ahorrar hasta el último centavo, es mejor llevarse la bolsa.

Volviendo a la historia, yo no traía "bolsa para el mandado", simplemente llevaba mi mochila o back-pack. Ahí traía mi laptop, unos libros y cuadernos. Además de otras cosas pequeñas. Al llegar a la caja registradora, me acordé que estaba pagando los huevos. Entonces, pensé, en dónde será mejor guardarlos? Qué lugar será más seguro? Sin embargo, como había fila detrás de mi, agarré mis cosas y las eché a mi mochila.
Durante todo el camino, venía pensando... qué estará pasando con los huevos en estos momentos? Pues mis pasos eran muchos, y mis movimientos eran rápidos. Será que los huevos alemanes son duros y aguanten este ajetreo?  Es difícil la situación en la que se encontraban los pobres.

Finalmente, llegué a mi destino. Lo primero que hice fue sacar los huevos de la mochila. Excelente, misión cumplida, todos llegaron a salvo.

Es así cómo mi día comenzó con la preocupación del frío y terminó con la de los huevos.


2 comentarios:

  1. Bueno, sabias que en esos paises los ninos duermen siseta afuera ... claro super super tapados, pero literalmente los sacan al porche a que duerman, llegan a dormir hasta 4 horas ... en cambio si durmieran adentro en la casa solo seria como 30 minutos ... dicen que el aire es mejor .. y por eso deben dormir asi ... aqui en mexico .. bueno que decir en ocasiones es mas frio adentro que en el exterior, la ropa no es suficiente porque nunca llegamos a un lugar calientito ... EN FIN !!!!

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  2. Jajajaja ah! qué mi Yara... suele pasar. Ánimo! que ya queda menos tiempo de frío, luego llegarás al veranito de Mty y hasta vas a extrañar el frío.

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